lunes, 3 de junio de 2013

"No tienes nada por lo que temer"

         Un día me dijiste que la gente te llamaba borde y pensabas que era porque no te conocían. Yo te dí la oportunidad de dejarte conocer, de demostrar que no eras borde, que tenías un gran corazón que nadie se había parado a observar, a descubrir lo que pasa dentro de él, y por qué late.
         Poco a poco me quise ir metiendo dentro de tu pecho, rebuscar dentro de ti, sacar cosas que nadie había visto antes, enseñarle al mundo cómo eres realmente. Quise mostrar al chico que llora, al que echa de menos, al que quiere y cuida, al que siempre está ahí, al que te da consejos, te enseña y te anima a vivir. Quise demostrar que debajo de esa coraza que todo el mundo ve hay un chico distinto, un chico cariñoso, amable, fiel,... todo eso que nadie ha descubierto aún, nadie.
        Y eso ha sido porque no has querido, yo tuve la oportunidad de empezar a conocerte, pero fuiste tú el que cerró las puertas, el que se hizo quedar como una persona fría, cruel, Borde.
        No lo quiero aceptar, quiero mantener las esperanzas de poder encontrar una grieta por la que meterme y poder enseñarle al mundo lo brillante que eres, que la gente pueda disfrutar del verdadero tú. Te quiero, pero quiero al chico al que conocí, con quién podía hablar, reír, aprender a disfrutar de los sueños, de la vida.
       Quítate la máscara, quítate el disfraz y sé tú, el que siempre has sido en el fondo, el que quiere a todos, el que está triste por no estar siempre con su familia, el Luchador, el Soñador, el que eras conmigo.
       Date a conocer como realmente eres, así todos descubrirán quién es el verdadero tú, el que me hace sonrojar, el que me hace suspirar, el que me hace tropezar, el que me hace caer y me ayuda a levantar, el que me enseñó a soñar, el que quiero.


No hay comentarios:

Publicar un comentario