Ninguno de los dos quería cometer un error.
Eric ya había sufrido mucho con Patricia, habían sido demasiadas discusiones, demasiados mal entendidos durante el suficiente tiempo como para no volver a quererse enamorar por el resto de su vida.
Y Cris era la primera vez que realmente se enamoraba. Había tenido ya unos cuantos novios, pero más bien eran diversión, jóvenes que se acercaban por su belleza y popularidad, y ella lo sabía, aunque no le importaba demasiado.
O al menos eso intentaba aparentar, ante su familia, ante sus amigas, ante sus compañeros.
Por eso, ambos querían esperar, esperar un tiempo después de conocerse para expresar así sus sentimientos.
Pero después de estar tanto tiempo sin hablarse, por unos motivos u otros, el día que por fin quedaron para conocerse, los dos sintieron unas enormes ganas de decirse que se querían.
Cada vez que uno lo escribía para enviarlo, o llamaba al otro para hablar, se arrepentían antes de hacerlo por completo.
Cris necesitaba desahogarse con alguien y por casualidad, su amiga Raquel estaba conectada en ese instante.
Cris: Hola Raque, amore, necesito tu ayuda
Raquel: Hola Cris, cariño, ¿qué es lo que pasa?¿En qué puedo ayudarte?
Cris: ¿Te acuerdas de Eric?
Raquel: Claro, el chico ese con el que llevas unos meses chateando. ¿Qué pasa con él?
Cris: Pues después de estar un tiempo sin hablar, hoy tuve el valor de pedirle una especie de cita.
Raquel: ¿Enserio?¿Y eso?¿Y qué pinto yo si ya quedaste con él?
Cris: Si, es enserio. Le solté un discurso sobre lo sola que me sentía y el apoyo que él ha supuesto para mi.
Raquel: ¿Te sientes sola? Pero si nos tienes a nosotras. Tienes que contarme eso.
Cris: Otro día te lo cuento. Te necesito porque tengo muchas ganas de decirle lo mucho que me gusta, pero tengo miedo de como puede reaccionar. Dime amiga, ¿qué hago?¿Se lo digo, o me espero a ver como va la cita?
Raquel: A ver... Si yo fuera tú, esperaría a ver, a conocerlo. Pro si realmente sientes el deseo de decírselo ya, ánimo. No tengas miedo. Ya me contarás. Chao amiga, me tengo que ir.
Cris: Gracias Raque. Chao. Ya te contaré. Te quiero. Muac, muac.
Y sin dudarlo un momento, y gracias al apoyo y el consejo de su amiga, le escribe a Eric todo lo que tanto tiempo lleva guardándose.
Eric tardó varios minutos en contestar.
Cris le había confesado que lo quería, que sentía algo por él más que una simple amistad.
Ella lo quería y él la quería a ella, pero no pensaba que se lo fuese a decir antes de conocerse.
Después de la impresión que se llevó, Eric le respondió que él también sentía algo por ella.
Tras varias horas hablando, ese mismo día se proclamaron como una pareja formal, aunque todavía fuese cibernética.
Ansiaban la llegada del sábado, el día en el que se verían, que podrían ser una pareja como las otras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario