lunes, 9 de diciembre de 2013

El amor no es solo dolor. Capítulo 20

         Eric no dejaba de sentirse culpable. Por su culpa Cristal se podía haber hecho daño. Aunque Raquel le había asegurado y repetido que Cris estaba bien, no podía parar de dar vueltas en su habitación, preocupado.
         No pensaba que se lo iba a tomar de una forma tan drástica, y cuando oyó el crujido del vaso al tocar el suelo, el corazón se le subió a la garganta.
         Aunque fuera a ser padre de nuevo con Patricia, eso había sido un error de borracho que Cris no tenía por que pagar.
         No quería a Patricia, pero no por ello iba a renunciar a su primer hijo, de verdad, y pasar de él.
         Pero no quería pensar más en el ser que más daño le había hecho.
         Cogió una sudadera del armario, se puso las zapatillas que utilizaba para ir al gimnasio después de clase y salió a correr por las calles de su pueblo.
         No muy lejos vivía Cristal y estaba tan preocupado, que no pudo resistirse, aunque fuera ya bastante tarde, a acercarse y ver cómo estaba.
         Suponía que sus amigas estarían todavía ahí, tan preocupadas como él y aunque no las conocía personalmente, eso no lo iba a detener de lograr su propósito.
         Lo estaba pasando mal y quería estar con ella todo el tiempo posible, apoyarla y consolarla.
         Seguramente estaría cabreada con él, normal, iba a tener un hijo con su ex, otra vez y lo entendía, pero aún así se pensaba quedar con ella.
         Fue aminorando la velocidad a la vez que se acercaba más y más al apartamento.
         Tocó el timbre con decisión y esperó a que alguien respondiera a través de él.
         Pasó un rato y no salía nadie a hablar con él; miraba hacia las ventanas por donde se había asomado Cristal semanas antes, pero las cortinas cerradas no le dejaban ver nada.
        A través de la cámara del telefonillo las cuatro podían ver quien era el que llamaba. Daniela quiso abrirle, pero con un grito que la asustó, Yolanda y Cristal, al unisono, le ordenaron que no lo hiciese.
        Eric al final desistió y se puso en camino, de vuelta a casa, pensando en que la había fastidiado y que su relación había llegado a su fin.
        Cuando esperaba en la esquina de la calle a que el semáforo cambiase de color, giró la cabeza por última vez para ver la casa de Cristal, y al verla igual que minutos atrás, cruzó la calle, aunque el semáforo continuaba en rojo.
        Iba pensando en tantas cosas a la vez, que no se percató que un coche se le acercaba a gran velocidad.
        Desde el piso de Cristal oyeron el escándalo que se había formado después del atropello.
        Las chicas corrieron a toda prisa por las escaleras, aflojando el ritmo cuanto más se acercaban y temiéndose lo  peor.
        Yolanda fue la primera en llegar, tiene unas piernas larguíiisimas, y al ver a Eric inconsciente en el suelo, intentó frenar a Cristal para que no lo viese en ese estado, pero ni siquiera sujetándola las tres la pudieron detener.
        Ese no era el momento para cabreos ni estados de shock. Cris tenía que reaccionar.
        Después de un rato perdida en no se sabe dónde gritó: "¡Eric!"
        No podía quedarse ahí quieta mientras estaba perdiendo a su novio a cada minuto que pasaba.
        Empezó a gritar histérica que alguien llamase a una ambulancia, pero aunque le asegurasen que ya lo habían hecho un rato antes y que estaría al llegar, no podía esperar más; la ambulancia tendría, no, debería de estar ya ahí.
        Unos minutos más tarde llegó, junto a la policía, una ambulancia.
        Cris se montó en ella y se fue con Eric camino al hospital.
        Daniela, Yolanda y Raquel los seguían con el coche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario