viernes, 7 de marzo de 2014

El amor no es solo dolor. Capítulo 23

        Cuando ya está a punto de darse por vencida, cuando las esperanzas de que su novio despierte disminuyen, cual bella durmiente que no levanta ni con un beso de amor, Cristal se da cuenta de que está cayendo en las redes de Adrián.
        Pero esto cambia cuando lo ve muy bien acompañado de una joven morena, delgada, un poco más bajita que ella, pero lo más importante de todo es que ella era mucho más guapa que Cristal(o eso sentía ella en ese momento).
        Las frías paredes de aquel hospital en el que pasaba noche y día habían hecho apagarse a sus ojos verdes y habían borrado la belleza que enamoraba a todos los chicos a su paso.
        Ahora si que no tenía nada que hacer. Eric seguía en coma y Adrián parecía ya no estar enamorado de ella.
        Cuando parecía haber llegado todo a su final, un extraño sonido salía de alguno de los aparatos a los que Eric estaba conectado.
        No sabía lo que podía significar ese ruido, pero habían sido tantas las series de médicos que había visto en su vida, que presentía que no podía ser nada bueno por lo que sonase.
        Como ella no sabía, no entendía que ese pitido traería consigo que su novio estuviese despertando.
        Aquel aparato reflejaba como la actividad del cerebro de Eric estaba recuperándose.
        Rápido salió Cristal en busca de una enfermera o alguien que le explicase lo que sucedía, y de vuelta con un doctor que pasaba por allí, descubrió, sin falta de que nadie le dijese nada, que Eric había "renacido".
        Adrián ya le había advertido que podría tener secuelas al despertar tras el golpe en la cabeza por el atropello, incluso olvidarlo todo.
        Pero nada más abrir los ojos y verla, resumó una enorme sonrisa en la cara de Eric que le demostraba que todavía se acordaba de ella.
        Entonces varios médicos vinieron a observar el milagro que pocas veces pasa y para realizarle pruebas para ver si todo estaba correcto.
        Pero Adrián, tras varios días vigilándole, no apareció.
       Aunque le dio igual, él estaba con la morena, que seguramente sería su novia, y Eric había despertado.
       Al principio le pareció extraño que, después de habérsele declarado hacía unos días, apareciera de la mano con aquella chica(después descubrió que se llamaba Lena y que también iba a su universidad), pero luego recordó que una de sus compañeras de clase le había comentado que por el campus la estela de ser considerado un mujeriego le perseguía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario